“Las efímeras” de Pilar Adón, sin filtros. Galaxia Gutenberg

La tarde se presentaba entretenida y terminó siendo maravillosa. Sabía dónde me adentraba, ya había escuchado anteriormente a Pilar Adón hablando sobre una de las grandes de las letras, Penelope Fitzgerald. Pero hablar de la propia literatura siempre resulta si no difícil, más complicado. Ayer fue uno de esos días en los que te sientes feliz haciendo lo que haces, disfrutas al máximo de uno de tus mayores placeres y acompañando a Pilar en su eterna pregunta con una respuesta, soy de los que también se pregunta por qué no se lee. Almudena abrió las puertas del cielo literario, y en la Llibreria Ramón Llull fuimos unos cuantos los que entregamos a disposición de esta magnífica escritora y editora nuestros cinco sentidos.

¿Qué se siente al escuchar a Pilar Adón cuando habla sobre literatura? Podría escribir líneas y líneas sobre sensaciones, sentimientos, pero quizá comenzaría por mencionar la palabra “profesionalidad”. La presentación fue a modo de “amigos tomando café“, en la que Ana Añón dirigió con maestría y llevó a la autora por el camino de las confesiones. Quizá debería plantear esta especie de resumen del acto del día de ayer utilizando palabras de la propia Pilar Adón en la que quedan más que reflejadas las intenciones literarias de Las efímeras y de toda su obra. Porque le interesa más “la creación de un mundo en el que nos vamos a adentrar y que no vamos a querer salir que la excusa argumental“. Nadie quería salir de la Llibreria Ramón Llull. Una claridad, una cercanía que hacía que la conversación fuera un elemento paralelo a una obra de ficción totalmente identificable con la simple presencia. Con un pasado poético, la búsqueda de la perfección del lenguaje fue la esencia transmitida por la autora durante toda la charla.

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Las efímeras, de Pilar Adón. Galaxia Gutenberg

Tanto la obra de Adón como el hecho de disfrutar de sus palabras conllevan a la realización de aquello más difícil en la literatura, el realismo ficticio. Nos envolvimos de un todo, como en la vida real propia, fusionando los cinco sentidos, oliendo Las efímeras, sintiendo todas aquellas pasiones, todos aquellos sentimientos que un lector llega a sentir leyendo un todo, una perfecta armonía entre los sentidos y la propia personalidad. Y ese todo lo formábamos los presentes, Pilar Adón incluso, haciendo honor a sus personajes, “polifacéticos, porque en realidad las personas somos así“.

Si hablamos de perfección literaria, pocos son los atrevidos a descifrar el misterio: “Una de las peores cosas que puede ocurrirle a una novela es que muestre explícitamente toda la documentación“. El pacto ficcional autor-lector, como Pilar Adón lo denomina, debe cumplirse hasta el final. Los presentes corroboramos el hecho. Pilar Adón demuestra en su literatura que lo implícito en el universo de una obra literaria no debe mostrarse en la forma. “Me gusta depurar el lenguaje“, afirma la escritora. No solo el lenguaje, sino el universo ficcional de su obra. Quizá por su tendencia a mostrar el elemento indispensable en todos sus escritos, la lectura, o quizá por motivos más íntimos, pero como bien afirma, “los escritores siempre acabamos escribiendo de lo mismo“. Tópico recurrente, cierto en ámbito personal, pero que da cierta personalidad, cierto carisma, y sobre todo, elegancia.

Siento que perdiérais la oportunidad de adentraros en una literatura amable, cercana y sobre todo, profesional. Si tenéis ocasión en un futuro, recomiendo que no la desperdiciéis, porque escuchar a Pilar Adón es comprender por qué somos amantes de las palabras, tanto escritas como habladas. No he querido entrar en temática puesto que de esta forma, la obra de Pilar Adón es obligada parada dentro de MML. Las efímeras, publicada en Galaxia Gutenberg, solo es una muestra de la pasión por la literatura. Literatura en mayúsculas.

Las efímeras

Pilar Adón

Galaxia Gutenberg

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