El arrecife del Escorpión. El reencuentro con Charles Williams

9788494492303Suele pasar. Ser grande y caer en el olvido. Muchas veces, los novatos como un servidor nos sorprendemos cuando se habla de algún escritor que, no se sabe o no se quiere saber cómo, ha desaparecido de los catálogos cash y que en su momento lidiaron en plazas de primera liga. Pero es cierto que el tiempo pone a cada uno en su sitio, y es lo que ha ocurrido con Charles Williams. Quizá no sea digno de grandes altares para muchos lectores ávidos de hard-boiled, y en esa opinión me incluyo, pero sí que habría sido un error para el género dejar que sus letras se hundieran en El arrecife del Escorpión para unas cuantas eternidades. Más que nada porque el criterio de abandono debería estar vinculado a un sistema que fuera más allá de la cara y la cruz. Y siento decirlo, queridos lectores, pero el rescate de una historia de amor, negra como el tizón, ha valido más que los tres cuartos de millón, quizá incluso más si les sumas ochenta mil.

Aunque no deje de ser una novela negra, matones y robos incluidos, la rapidez con la que se cae en los brazos de Juno, o de la diosa Freya, mande cultura antes que marinero, es proporcional al dinamismo que Williams promueve con su narrativa. El mar envuelve una literatura rápida a la par que inteligente, donde cada diálogo propone una nueva visión del “qué” y del “por qué”, asiendo de la mano a un “por supuesto, ahora caigo” por parte de cada uno de los lectores. No hay más que seguir los pasos de un marinero y buceador de apellido Manning para adentrarse en la muerte de la desesperación por no encontrarse solo, por no sucumbir a la desgracia de sufrir sin motivo, incluso de perseguir aquello que más valor posee para uno mismo.

Una violencia dura y con dulzura, un sexo implícito con idílicos momentos… Señores, esto despista. Y cuando terminas, oyes en tu mente: ¡Grande!

El arrecife del Escorpión no es más que un lugar donde hay que llegar para decidir y conocer, donde la suerte puede o no estar de tu lado. Una muestra de que la literatura puede llegar a ser el mejor aliado ante la indecisión del estancamiento y una puerta hacia la ansiada libertad. Un simple diario puede significar mucho, como un movimiento en falso puede ser el cartel de bienvenida a tu no tan lejano final. Pero lo más significante de la literatura que Williams ofrece, y pido perdón para los ajenos a mis sentimientos, es que el escritor marino vende todo este complot con una sencillez y sin complicaciones. Hace que la tensión exista causando una paz a la hora de disfrutar de sus páginas que descoloca a quien busca los síntomas del hardboiled más McCoy, ejemplificando. Una violencia dura y con dulzura, un sexo implícito con idílicos momentos… Señores, esto despista. Y cuando terminas, oyes en tu mente: ¡Grande!

Estos son motivos suficientes, hablando ya en términos de reivindicación “post-lectura-acongojante”, para olvidarse de ciertos cashes y recordar grandes pérdidas que se mantienen en un limbo de ficción. Porque Charles Williams colocó su granito de arena a un gran género, porque El arrecife del Escorpión ofrece visiones del noir con su toque de originalidad, y porque no se le puede privar a los futuros ansias de una literatura como esta. Dicho.

Rubén Soriano

MML

El arrecife del Escorpión

Charles Williams

Medianoche Editorial

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