Cr__menes_apropi_54dba13122725Sería más que interesante a la par que curioso recopilar datos de respuestas a ciertas preguntas que la gran mayoría quizá evitarían emitir juicio alguno. Posiblemente, preguntar si historia y medio de cominucación son términos sinónimos, si verdad es antónima de información, llevaría a conclusión de que si no antonimia, esa verdad es semánticamente proporcional a miedo. Hartura de despojos corruptos, de memorias históricas olvidadas, y de verdades disfrazadas de noticias sci-fy, desde la literatura se ha querido abrir una puerta que, aunque ya abierta, mantenía echada una cortina humidificada por la ficción y que sin abandonar tan valiosa característica, la omnipresencia de la objetividad subjetiva ha provocado la diseminación al menos en conciencias abiertas a la duda. Un tema prolífico en esencia negro, y que Fabio Nahuel Lezcano ha retratado perfectamente olvidándose del color sepia y ha utilizado todos los filtros posibles para crear una ficción donde la respuesta a todas esas preguntas es fácil de dislumbrar. Crímenes apropiados, diccionario de sinónimos y antónimos de la historia novelada, de la información en formato ficticio, del miedo verídico, casi verdadero. Haciendo eco del gran pope negro y criminal, una reinvención del hard-boiled, reescribiendo su definición, con acento argentino.

Lezcano convierte aquello que todo el mundo conoce como noir en un panfleto periodístico bien documentado sin perder sus dotes de relatador de historias. La única tensión viene de parte del propio lector

Dos intenciones voluntarias como lector, y varias propuestas intencionadas mientras Crímenes apropiados cala en la trayectoria curricular de un servidor. Las inconscientes comparaciones con una narrativa a lo “Lowry” enterraron ese desafío de identificar una introspección psicológica venida al declive por parte de ciertos personajes de la novela, sacando parte de un Cook australiano, y recorriendo un camino por la historia escondida conscientemente con compañeros como Chandler, Hammet o McCoy. Y es que Lezcano reproduce una verdad ficticia que surge de una demostración de investigación detallada sobre el miedo a un reconocimiento sobre la historia, un trabajo entre periodístico y literario, hundiendo el dedo en la llaga de la herida provocada por el abuso de poder, la manipulación de la información, y el terror individual a vivir en un mundo obligado, con la libertad robada y la esperanza eliminada.

374Los caminos de un periodista, C de nombre, se transforman en sinuosos senderos hacia el descubrimiento de una red de corrupción, afirmaciones dictatoriales, robo de indentidades y falsa información mediática que pondrán en peligro su carrera como profesional de la información al igual que su vida. Muestran una Argentina histórica que al lector le será fácil tanto de identificar como de comprender, puesto que la historia universal se nutre de idénticas ficciones allá donde se mire. Una esencia negra propia de los papás del género, que le da la mano a una oscura identidad, un hijo robado, el “hijo del poderoso empresario”, sin más apelativo que el apellido, Manggione Roble, y que lucha por deshacer la criminalidad sufrida de perder su propia identidad. Lezcano convierte aquello que todo el mundo conoce como noir en un panfleto periodístico bien documentado sin perder sus dotes de relatador de historias. La única tensión viene de parte del propio lector. Acallar verdades, enmascarar informaciones, destruir pruebas y no dejar rastro de la mezquindad del poder, la militancia del milico con su orgullo por bandera, haciendo su particular vendetta a quienes osan poner en duda su poder, su estatus, su educación y su bien hacer, holocausto individual, es todo aquello que al lector se le inyecta en vena, cual heroína pura, que provoca un subidón de incredulidad, rabia y venganza. Ficticia subjetivamente hablando. Por supuesto, sin poner de manifiesto cualquier cuestión a la información.

Crímenes apropiados reinventa la noir. Sí, ya se mencionó en su momento, y se reitera. La historia continúa, quienes la hacen pública siguen su círculo vicioso, el poder de convicción sigue manipulando mucha memoria histórica, y es por eso que Fabio Nahuel Lezcano deja en manos de cada uno de los lectores el punto y final, punto y coma lingüísticamente hablando, de cada uno de los crímenes. No hay nombres, solo iniciales, muestra de miedo a la verdad, excepto el poder, con nombres y apellidos. Quizá información, historia, y verdad sean términos que existen, cada uno en un diccionario distinto, pero al fin y al cabo existen. Premio “Cosecha Roja” de Novela Negra en su 1ª edición. Crímenes apropiados es mucho más que un premio. Querido don Paco, de acuerdo con esa reinvención del hard-boiled por parte de Fabio Nahuel Lezcano. Añado de mi cosecha, y perdón, aunque estemos en un género como el negro, una reinvención del hard-boiled con un par de huevos.

Rubén Soriano

MML

Crímenes apropiados. Primer premio “Cosecha Roja” de Novela Negra.

Fabio Nahuel Lezcano

JPM Ediciones

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