cover-la ira del fenixEs curioso cómo la literatura puede sorprender en cualquiera de los ámbitos estilísticos y estructurales en una novela. Una descripción perfecta, por ejemplo, ayuda al lector a situarse en el lugar adecuado, en el momento preciso, y vivir la acción narrada mucho más intensamente que si dejamos volar la imaginación hacia nuestros intereses de interpretación. La acción, a su vez, da intensidad a la lectura, agarre, vida, y al fin y al cabo, es la esencia que el lector busca en una novela, por ejemplo, policíaca. Ahora, dirijamos un momento nuestros sentidos y nuestra capacidad de opinar y deducir hacia una simple cuestión. ¿Es capaz una novela del género policíaco utilizar únicamente la acción, la tensión, la intriga, para, además de dar esa emoción y ese agarre a la lectura, cumplir la función de describir las situaciones, los escenarios, incluso los personajes? Hasta el momento, y de manera subjetiva, conozco una respuesta. La ira del Fénix. El responsable, Rafa Melero Rojo.

Quizá sea común en el género que la acción sea la responsable de muchos de los rasgos de una novela. Rafa Melero, desde la primera palabra en La ira del Fénix, hace uso de la narración, sin más, para cualquier asunto relativo a la historia que está a punto de desvelar. Mientras todos los personajes toman posesión de sus papeles y comienzan a interpretarlos, ellos mismos darán a conocer todos los entresijos de una comisaría de los Mossos d’Esquadra, los detalles que los llevan a seguir la investigación de una serie de crímenes, incluso serán los encargados de desvelar todo su mundo interno y mostrar al lector su carácter, su personalidad, y su “yo” más oculto. Sin reparar en una descripción, todo con una acción acompasada, a un ritmo coherente y a su tiempo.

Esa falta de descripción directa hace que La ira del Fénix sea una red de detalles que asoman sin ser vistos en la oscuridad, una tapadera tensa, emocionante, y muchas veces desenfrenada donde el miedo, el dolor, la rabia, el egoísmo, y la sinceridad luchan por encontrar su rincón dentro de la narración. Rafa Melero ha sabido jugar con esos dos mundos y unirlos en una trama directa, lineal, sin saltos temporales, pero dándole a cada uno su camino, entrelazándolos sin invadir uno al otro su terreno. Una claridad temática bifurcada en la que una de las ramas no tiene sentido sin la otra. Una investigación policial convertida en una investigación individual de cada uno de los personajes para llegar a conocer la verdad. Su verdad. Xavi, Marta, Edu, Lluís, Joan Carles, Carles, Joel, todos y cada uno de ellos tienen su misión dentro de la novela, involucrar de manera personal al lector, y dar a conocer a los demás a través de una comunicación pedagógica de comportamientos claramente identificables en la sociedad humana. Sin descripción alguna. Una clase magistral de narración única y exclusivamente a través de la acción. La ira del Fénix.

La claridad temática de esta novela viene además resaltada por un realismo que abraza toda la historia. Estamos ante una novela que no busca elementos pretenciosos sino que se sitúa a pie de calle, al alcance de cualquier mente, con los detalles del día a día de cualquier persona, y descubriendo un sistema policial más bien conocido por todos. Las localizaciones, los protocolos a seguir, el vocabulario, todo rezuma sencillez, abriendo las puertas de par en par al lector para que, sin rodeos, forme parte de la historia y se deje engatusar por la intriga, la sospecha, la emoción. Desde el inicio hasta el fin, la directriz que Rafa Melero evidencia es no dejar nada en el aire, todo aspecto es directo, sin amagos, y sin “ases en la manga”. Todo ocurre y todo está narrado. Y todo lleva al mismo punto: no hay pausa, se necesita saber más, y hay que llegar al final, cueste lo que cueste, caiga quien caiga.

La sensación de leer en una lengua a la que no se está acostumbrado, pese a ser la materna de un servidor, avivó el miedo de no sentir o no vivir el mundo que Rafa Melero me ofrecía con La ira del Fénix en toda su plenitud. Nada más lejos del resultado, la novela ofrece una rápida adaptación argumental desde el principio. La intensidad, al igual que la emoción, la tensión, la intriga, la ansiedad, hay que vivirla. De principio a fin. ¿En palabras? La novela policíaca tiene un nuevo estilo, un nuevo autor, un nuevo punto de vista lector. Todo ello con una grandísima calidad. Además de estar siendo subjetivo, ahí es nada.

La ira del Fénix.

Rafa Melero Rojo.

Un apunte final: mi edición en catalán es de la Editorial Círculo Rojo. En octubre de 2014 sale la edición en castellano de la mano de la editorial Playa de Ákaba.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s