Un millón de gotas - Víctor del ÁrbolEn cierto modo, resulta un poco aterrador el cerrar la contraportada de una novela al terminar de leerla y que el silencio domine tu existencia. Como aquel que afirma, tras un momento en el más allá y de vuelta a la vida, que esta misma pasa en imágenes en segundos por tu mente, los recuerdos ahora mismo invaden mi conciencia, evaluándolos de la forma más cruel para conmigo mismo, con arrepentimientos ante las evidencias, o con rabia de saber que estuve equivocado en aquel preciso instante. Que un libro desencadene semejante revuelo en una persona solo tiene un significado. Es curioso y sobrecogedor darse cuenta de todo lo que la experiencia, el recuerdo, y el descubrirse uno mismo puede llegar a conseguir. Se unen para llenar de decadencia, rencor, idealismo, corrupción, amor, rabia, maldad, crimen, y de muchos más caprichos de la naturaleza humana, una historia. Una historia que recoge cada una de las gotas de oscuridad que van cayendo, rompiendo poco a poco el equilibrio cotidiano que cada uno de nosotros anhelamos con ansia, sin pensar que puede estar ahí, pero que nos empeñamos en dejar de ver. Unas gotas que van acumulándose. Un millón de gotas.

Poco a poco se va hilando una historia. “La primera gota es la que empieza a romper la piedra”. Una frase que todo aquel que se adentra en el mundo que Víctor del Árbol ofrece retiene en la memoria hasta finalizar la lectura. Quizá, al menos para un servidor, durante todas las páginas de Un millón de gotas, se intenta descifrar esa semántica ambigua que representan las pequeñas partículas de agua, y aseguro que no solo hay ambigüedad, sino un sinfín de acepciones que el lector hace suyas poco a poco. Habría que analizarlas una a una, pero el estilo casi señorial con la que del Árbol plasma los detalles de la trama, y digo señorial por dar un aire calificativo a la elegancia del estilo literario que en ningún momento desaparece de las páginas, hace que cada lector identifique sus propios juicios y vaya más allá de la mera historia. Una historia narrada a punta de recuerdos, de experiencias, de vivencias, cada cual más agria, violenta, cruda. Una historia que transmite la decadencia de la vida, la parte más humana del hombre, pero también la más inteligente, la más corrupta, la más interesada. Oí una vez, hace unos pocos meses, a un hombre que hablaba en una conferencia sobre el género negro en la literatura, invitado por ser uno de los escritores emergentes del género en nuestro país. Y se me quedaron grabadas unas palabras que me hicieron entender ciertos aspectos. Más o menos, – no recuerdo las palabras exactas, – este escritor se centraba en el dolor humano, en la crueldad de la persona, de sus sentimientos. Un mundo interior que está ahí, en cada uno, y el sufrimiento que conlleva. Con la fuerza necesaria para que el tono triste de arrepentimiento a la vez que de ira y rabia no decaiga, Víctor del Árbol ofrece sin tapujos ese mundo lleno de cruda realidad en la ficción, trasladando al lector a la vida de Gonzalo, de Igor, de Anna, de Laura, incluso de Javier. Un millón de gotas es esa piedra partida, crímenes de supervivencia, traiciones interesadas, sufrimientos corruptos, e ideales hundidos en ese océano lleno de gotas. “La primera gota es la que empieza a ser océano”.

Con saltos en el tiempo, la cronología de los hechos recorre un camino bifurcado, un pasado y un presente paralelos, con la misma estructura, y paralelismos en los personajes. Desde los años 30, Elías Gil, el padre de Gonzalo y Laura, comunista de ideología infranqueable, comienza su andadura por la cruel realidad llena de engaños, asesinatos, traiciones, con un peso más que suficiente para desear una vida mejor. La experiencia, los recuerdos, y la vida. Una vida que su hijo Gonzalo, ya en los primeros años del siglo XXI revive sin querer hacerlo, sin querer recordar qué es el dolor, el miedo a vivir, al saber que su hermana, Laura, se ha suicidado. Una trama perfectamente analizada por la pluma firmante y que, enlazada con precisión por el lenguaje y los hechos, mostrará con recelo e intensidad todo aquello por el que el ser humano sueña y ve como se derrumba a sus pies por no querer ver la cruda realidad de la persona. La naturalidad de los detalles, el realismo de cada diálogo, y la profundidad en los pensamientos y recuerdos de cada personaje dan un aire a la novela mucho más dramática que la oscura decadencia y la intrigante tensión de cualquier obra del género, alcanzando el propósito de invadir la mente del lector con el sentimiento de dolor, de crueldad, de intransigencia, de verdad.

Amor y odio, qué dos grandes compañeros de viaje. Llevan de la mano al resto de sentimientos. Venganza, ideología, traición, engaño. Gotas, al fin y al cabo. Y la piedra, se parte.

Un millón de gotas.

Víctor del Árbol

Editorial Destino

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2 comentarios en “Gotas, esas vivencias, esos recuerdos que narran la vida.

  1. Hola como estas? me gusta mucho tus comentarios y por ello necesito hacerte una pregunta, si me podes ayudar te lo voy a super agradecer. Estoy buscando libros del genero policial “Novela negra” que trate sobre niños criminales, niños asesinos, si sabes de alguna novela con esta tematica me podes pasar el titulo y autor? es para un trabajo de la facultad y me esta costando encontrar algo.
    Desde ya muchas gracias.

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    1. Hola Valeria,
      La verdad que no sé de ningún título sobre niños o adolescentes criminales. Pero si encuentro algun te lo haré saber. Muchas gracias por tus palabras acerca de mis reñas. Un saludo y un abrazo enorme.

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